Hola a todos, en primer lugar quería agradecerte que estés aquí visitando mi blog. Este blog nació como una idea personal impulsada por algunos familiares hacia un tema que me gusta muchísimo, que es la cocina, y muy especialmente la Cocina Extremeña. Mi objetivo es difundir y conservar las recetas tradicionales de la cocina de mi tierra, asimismo sirviendo como lugar de intercambio con todas aquellas personas que lo visitáis. Aclarar también que yo no soy profesional de cocina, si no simplemente una aficionada, así que os pido que disculpéis los pequeños fallos que pueda tener a la hora de explicar una receta. Por último invitaros también a todas aquellas personas que conozcáis recetas típicas extremeñas que no dudéis en enviarlas, así como variantes de las recetas que yo vaya publicando, ya que en cada pueblo de Extremadura, a veces una misma receta se cocina de diferente forma.
Para aquellas personas que no estéis demasiado familiarizadas con la cocina extremeña os voy a explicar un poco durante unos días de que se trata básicamente y que tipos de alimentos son los más usados.
Uno de los pilares de la cocina de Extremadura, al tratarse de una región de interior, son las carnes, que cocinadas de modos diversos pero sencillos constituyen algunos de los platos más típicos de la región. Las carnes empleadas son de primera calidad, por lo que un simple acompañamiento de cebolla, perejil, tomate y aceite de oliva, las convierte en todo un manjar.
Las sopas son indispensables durante los fríos meses de invierno para ayudar al cuerpo a entrar en calor. Además de la conocida sopa de cocido, existen otras elaboradas con diversos y originales productos, como es el caso de la sopa de tomate con uvas, higos y aceitunas.
El verano posee sus propias sopas, por supuesto frías. Entre ellas se encuentran los “zorongollos”, sopa elaborada con pimientos rojos y tomates asados que se acompañan de aceite de oliva y ajo, las “trincallas”, preparadas con pan empapado de una mezcla de agua, ajo, vinagre y aceite de oliva, o el famoso e indispensable gazpacho extremeño, que se diferencia del andaluz en que el tomate y la cebolla se añaden en trozos y no se trituran.
Existen también platos de verdura de importancia tan destacada como la que tienen los espárragos trigueros o la criadilla, y la también conocida y cotizada trufa blanca.
No se puede abandonar Extremadura sin probar sus increíbles migas, elaboradas con pan, aceite de oliva, pimentón, ajo, panceta, chorizo y pimiento verde, un plato típico de pastores que servido en una fuente de barro puede formar parte de un desayuno o almuerzo de los que no se olvidan.
Extremadura, no posee mucha tradición culinaria de pescado. Los que más destacan en su gastronomía son principalmente los pescados de río como el barbo o la tenca, un pez de charca que normalmente se toma frito.
La principal protagonista de los segundos platos es por tanto la carne, tanto de cordero y cabrito como de ave, que poco a poco va tomando mayor importancia. Sin duda, las dos primeras son piezas indispensables en la mesa extremeña si se quiere conocer de verdad las particularidades de su cocina. Platos de calidad tan reconocida como la “chanfaina”, un guiso elaborado con menudos de cordero y acompañados de diferentes hortalizas; la caldereta de cordero o el carnero verde, preparado con perejil, hierbabuena y lechuga triturada, son algunos de los ejemplos de los grandes platos que se pueden elaborar con la carne de calidad que ofrece la región.
Las aves cada vez van adquiriendo un papel más importante en las mesas extremeñas ya que existen platos tan reconocidos como la gallina trufada, que además de cocinarse con trufas se acompaña también de picadillo, huevos, migas y diferentes verduras, o la perdiz al modo de Alcántara, que se prepara también con trufas además de con otros alimentos tan especiales como los hígados de pato o el vino Oporto y que se puede acompañar de almendras o uvas.
Y ahora para los más golosos voy a contaros lo mejor. La herencia mozárabe ha convertido a la miel en uno de sus principales ingredientes. Con ella se elaboran dulces tan sabrosos como las perrunillas o mantecados de miel, o los pestiños, dulces a base de harina y aceite, que se fríen y se bañan en miel.
Si se desea acompañar el dulce con el intenso sabor del queso extremeño, conviene saber que éste posee un calidad, sabor y aroma únicos. Tenemos el privilegio de poder optar entre un queso Ibores, de cabra, o los quesos Serena y la torta del Casar, ambos de oveja y considerados como unos de los mejores, no solo del país, sino de toda Europa.
Pero en fin no adelantemos acontecimientos en breve os iré enumerado las variedades de los productos así como proponiéndoos unas rutas gastronómicas, que para aquellos que os animéis a hacerlas no quedareis decepcionados.